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LA GESTIÓN DE LA MIRADA
DEFINICIÓN DE ÁPICE, TRAZADA Y TUMBADA Debido a que, de aquí en adelante, vamos a utilizar con frecuencia estas palabras, es conveniente definirlas y aclarar sus conceptos: Ápice o ápex del giro. El ápice suele ser el punto en el que se alcanza la máxima inclinación de la moto y por tanto es un momento crítico de la adherencia de los neumáticos al asfalto, es decir, un punto delicado para la estabilidad de la moto. En este sentido, es bastante adecuada una de las definiciones que da del ápice la Real Academia de la Lengua Española: “Parte más ardua o delicada de una cuestión o de una dificultad.” El ápice o ápex no es un punto geométrico que resulte de un cálculo matemático, en razón del arco de la curva. Es un punto concreto de la trayectoria de la moto y, por tanto, variable según a donde lleve la moto cada piloto. Generalmente es el resultado del tipo de ataque a la curva que haya hecho, como veremos después. “La trazada es la línea que la moto dibuja sobre el asfalto a lo largo de su paso por la curva” (líneas amarillas de la figura
2.1).Dado que la trazada depende de la valoración que el piloto haya hecho de la curva y, sobre todo, de su nivel técnico, no existe una trazada ideal que sirva para todos los corredores, aunque dependiendo de la morfología de la curva, existen unos márgenes para la trazada que condicionan el rendimiento del paso por la curva, sea cual sea el nivel del piloto. Salirse de estos márgenes, penalizan Tumbada “La tumbada es la inclinación lateral que el piloto provoca en la moto para poder pasar por la curva”. Solo a velocidades inferiores a 25 Km/h se gira el manillar, en el sentido de la curva. Por encima de esta velocidad, es imprescindible la inclinación lateral de la moto.El grado de tumbada no es constante a lo largo del giro. Suele comenzar suave y aumenta progresivamente
conforme el piloto lleva la moto hasta el ápice, donde
Figura 2.1: Elgráfico dibuja una curva a derecha y otra a izquierda. Las flechas rojas señalan el ápice de cada una de las trazadas –líneas amarillas‐ Las flechas verdes y azules, apuntan hacia los puntos de inicio y terminación de la tumbada, respectivamente. Las flechas verdes también se suelen identificar como el punto de ataque a la curva. GESTIÓN DE LA MIRADA Pocas veces se repara en lo importante que es donde se mira, cuando se va rodando con la moto. No me refiero al problema de seguridad vial, que es un tema que cae fuera del campo de este libro. Hablamos de lo que hay que mirar para poder realizar las maniobras con la moto de forma eficaz y segura.Ya que, como veremos después, la previsión es el elemento fundamental de la conducción, la mirada debe de dirigirse lo suficientemente lejos como para que se pueda hacer aquella con un margen de tiempo adecuado, que evite la sorpresa.En el mundo motero, existe un dicho que refleja la importancia de lo que se mira: “la moto va hacia donde mira el piloto” (Fig. 2.2). Puede que parezca anecdótico, pero tiene una trascendencia extraordinaria para una conducción correcta. Incluso para evitar el impacto contra un obstáculo que se interponga en nuestra trayectoria: hay que mirar hacia la escapatoria. Si el piloto se queda mirando al obstáculo, no podrá evitar la colisión. Figura 2.2: La moto se dirige hacia donde mira el piloto. El punto de fuga. Es difícil concretar cuanto de lejos hay que mirar. La policía inglesa realiza unos cursos de pilotaje enmarcados en la “Royal Society for the Prevention of Accidents” en los que este punto – visual point ‐ viene a ser como el punto de fuga en perspectiva. En la figura 2.3, vemos una carretera en la que las líneas pintadas del asfalto, así como las teóricas que delimitan los elementos situados en ambos lados de la carretera, convergen hacia el fondo en un punto. Pues bien, este punto es el punto de fuga y es una buena referencia para colocar la mirada.
Figura 2.3: Laslíneas que delimitan la carretera y los elementos circundantes convergen al fondo en el punto de fuga.En curvas, el punto de fuga – exit point se sitúa donde ambas líneas que delimitan la carretera se acercan más una a la otra o se juntan, en la parte visible más alejada del giro (Fig. 2.4 y Fig. 2.5). Mirar al punto de fuga de la curva es esencial porque no solo proporciona información de la forma que tiene la curva a partir de lo que se ve de ella y de la velocidad prudente con la que hay que atacarla sino que, entrado ya en el giro, sigue proporcionando al piloto información sobre si sus previsiones –en cuanto a velocidad y trazada han sido correctas o, por el contrario, tiene que modificarlas porque la curva se cierra más de lo previsto.La sistemática es la siguiente: conforme el piloto se acerca al punto de inicio de la tumbada, la visión de la curva se va ampliando y el punto de fuga, en consecuencia, se va alejando de manera proporcional. Si el punto de fuga no se aleja al acercarse al piloto a la curva, o se aleja de forma lenta en proporción a la velocidad con la que el piloto se acerca al punto de inicio de la tumbada, es que la curva se cierra más de lo que se había previsto y, por tanto hay que seguir disminuyendo la velocidad de ataque a la curva. Lo mismo sucede cuando el piloto se encuentra ya en plena curva: si el punto de fuga no se aleja en la proporción debida, es que la curva se está cerrando. La dirección que lleva la línea blanca interior que delimita el carril de circulación también proporciona, en la distancia, una idea de cómo discurre la carretera y puede servir para avisar con anticipación de que el giro se va a ir cerrando.
Figuras 2.4 y 2.5: Elpuntodefugaenla curva (estrella roja) es un punto dinámico que se mueve y se aleja conforme se recorre la curva. En la figura inferior el punto de fuga ya coincide con el punto de salida de la curva. El motorista tiene que dejar mucho margen de maniobra en sus previsiones de velocidad de paso por curva, para el caso de que la curva no se comporte como la había imaginado. Es el margen de seguridad para poder modificar velocidad y trazada si es necesario. Una de los defectos más frecuentes del novicio, es mirarjusto por delante de la rueda de la moto, con lo que nole da tiempo a programar nada, las rectificaciones son Las referencias visuales esenciales (1) 1. Valoración de la curva 2. Fijar el inicio del ataque a la curva 3. Fijar el ápex de la curva. El ápice de la curva se marca con la mirada cuando el piloto está cerca del punto de inicio de la tumbada, porque es desde donde obtiene la mejor valoración final de la curva visible. 4. Fijar el punto de salida de la curva
La anticipación en las referencias visuales El piloto tiene que marcar y procesar todas las referencias visuales sin que su mirada se quede fijada en ellas. Simplemente las marca y el piloto automático de su cerebro las tiene en cuenta para, llegado el momento, realizar la maniobra proyectada mientras que la atención y
la mirada ya están desde hace tiempo fijándose en los próximos objetivos. En consecuencia, antes de llegar al
punto de inicio de la tumbada, el piloto tiene que ir
Figura 2.8:Elpiloto pasa por el ápex de la curva prestando ya atención al siguiente punto de referencia visual. evolución del punto de fuga de la curva y en visualizar el punto de salida del giro, porque son esenciales para el manejo del gas, como veremos en el capítulo correspondiente.
Figura 2.9: Fondo del globo ocular. La retina (zona enrojecida de la imagen, en la que se ven unos filamentos que son los vasos sanguíneos)esresponsabledecaptarla imagen que se proyecta desde el exterior. Lamáculaes la zona que proporciona la mejor definición de esa imagen. En la fase de aprendizaje, una vez alcanzado un nivelmedio, es conveniente que el piloto fije de formaconsciente y en la distancia, el punto de inicio de latumbada ya que es crucial para poder realizar todaslas acciones de pilotaje necesarias para llegar a él encondiciones óptimas de negociar la curva. El campo visual: la visión periférica De la misma manera que se puede mirar al frente y saber lo que está pasando hacia los lados sin necesidad de desviar los ojos, se puede mirar al punto de fuga y saber cuando estamos pasando por un punto de referencia que nos informa de nuestra situación o de la distancia que queda para iniciar la tumbada o de cualquier otro punto clave para la maniobra. Es decir, los elementos que caen dentro del campo visual informan de muchas cosas aunque nuestra mirada esté en el punto de fuga. Esto es clave también para la seguridad vial: hay que percibir lo que está pasando a nuestro alrededor: movimientos de otros vehículos, peatones, etc. En el interior del ojo se encuentra la retina que capta la información visual. Existe una zona dentro de ella, llamada mácula, que es la responsable de la visión fina, discriminativa, la que hace posible percibir los detalles de la imagen más pequeños de forma muy clara (Fig. 2.9). El resto de la retina capta la imagen de forma menos precisa (Fig. 2.10). Con la mácula el piloto puede discernir si la mancha que aparece delante suya en el asfalto, es una mancha de aceite o simplemente un alquitrán más oscuro,por poner un ejemplo. Con el resto del campo visual, el
piloto se sitúa en el entorno por el que va pasando.
El problema surge cuando la atención visual del piloto
se centra en un punto en concreto para dilucidar sus
características. En este preciso momento, el campo visual se
estrecha y se pierde información de la periferia visual.
Sucede, por poner otro ejemplo, cuando se quiere averiguar
si es arenilla lo que blanquea por el ápex de la curva. En
estos casos no existe más remedio que dirigir miradas
Figura 2.10: Campovisualdeunojo. Las porciones periféricas pierden detalle y definición, pero ubican al piloto en el entorno. una mirada fugaz al retrovisor para cerciorarse de que se
puede adelantar. El estrechamiento del campo visual también sucede en situaciones de estrés, como cuando el piloto entra pasado de velocidad en una curva. Este estrechamiento es muy perjudicial porque la mirada se queda fijada en la línea que separa ambos carriles o en el guardarraíl o en un árbol del barranco próximo, por poner unos ejemplos, con lo que se pierde la ubicación espacial dentro de la curva y es difícil realizar las maniobras adecuadas para evitar que la moto se dirija directamente a esos puntos de conflicto.Ser consciente de la posición y de las distancias, es
esencial para implementar, entre otras cosas, el manejo del
gas. No es pues suficiente que el piloto sepa donde está
sino que, para el manejo de la velocidad, es más importante
el conocimiento de la distancia. ¿Cómo un piloto puede
saber si ha recogido suficientes referencias visuales para
realizar una vuelta óptima al circuito? Sin duda cuando
LA GESTIÓN DE LA MIRADA EN EL PASAJERO
El pasajero , como tantas veces voy a decir, se tiene que implicar en el viaje en moto y adoptar una actitud activa, de alerta a los acontecimientos que están sucediendo. Tiene que intuir lo que va a hacer el piloto para poder acompañarlo en las distintas maniobras.Si no entiende de que va esto y adopta una actitud pasiva o expectante, lo único que conseguirá será sentir miedo y, lo que es peor, tener reacciones contraproducentes para la estabilidad o maniobrabilidad de la moto.El entrenamiento del acompañante empieza por la visión y debe de gestionarla igual que hemos descrito para el piloto. Si su percepción visual se limita a unos metros por delante de la moto, le invadirá una sensación de peligro porque intuirá que con esa distancia no se tiene tiempo de
reacción ante cualquier imprevisto.Y tiene razón. Se pondrá tenso por el miedo y no hará más que intentar que
el piloto reduzca la velocidad, con advertencias continuas. LA GESTIÓN DE LA MIRADA EN EL CIRCUITO (1) Debido a que la velocidad se lleva cerca del límite al que puede maniobrar el piloto, adquiere especial importancia saber en que lugar de la pista se encuentra en cada momento, lo que es similar a saber la distancia de que dispone para realizar cada una de sus acciones de pilotaje. Esto se consigue mediante referencias visuales a los distintos elementos que puedan existir hacia ambos lados de la pista. No solo son importantes los puntos claves como donde empezar a frenar o tumbar, sino que hay que jalonar de referencias toda la pista. El problema es que, en los circuitos, no existen tantas referencias como en carretera y, a veces, hay que buscarlas, marcarlas y almacenarlas en la memoria para poder utilizarlas después. tener que intuir como es cada curva y negociarla en razón a unos parámetros que pueden cambiar: el arte de dibujar un cuadro distinto cada vez. Además se tiene que incluir márgenes de seguridad más estrictos, para dar respuesta adecuada a todos los imprevistos. Todo lo que se ha dicho de cómo gestionar la mirada, sirve para un circuito. La diferencia es que en un circuito no existen sorpresas: cada curva se conoce a la perfección y lo que quiere el piloto es hacer cada giro a la máxima velocidad posible. Manejo de los elementos referenciales visuales. Una vez marcada la situación de cada uno de los elementos que el piloto ha decidido tener como referencia en la pista, o hacia ambos lados de la pista y en el momento en que se acerca a ellos, se controlan mediante el campo visual periférico, sin necesidad de mirarlos directamente ya que su atención visual debe de seguir puesta en el punto de fuga de recta o de la curva y en los que condicionan la trazada.
De igual manera es también un error quedarse mirando
al piloto que va delante, porque nuestra velocidad y
maniobras se acoplarán instintivamente a él y difícilmente
tendremos oportunidad de adelantarlo. La mirada debe
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